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Vigila tu presión arterial
El monitoreo de la presión arterial
es una herramienta necesaria del tratamiento; es la única
manera en que tu y tu médico pueden saber como están
funcionando los medicamentos, la dieta y el ejercicio.
El monitoreo lo puedes realizar en tu
casa o en cualquier lugar donde te encuentres utilizando un
aparato llamado esfigmomanómetro.
Existen esfigmomanómetros de muchos
tipos, pero en general todos incluyen una especie de bolsa
de goma que se llena de aire incluida en un manguito de tela
y un sistema de medición de presión conectado
a este manguito, sea con una columna de mercurio o con un
sistema de diafragma metálico. Además del esfigmomanómetro
necesitas un estetoscopio normal, que puede estar incluido
en el aparato o venir aparte.
Medir tu presión arterial es muy
sencillo, lo único que debes hacer es sentarte tranquilamente
5 minutos, sin haber fumado ni tomado café y con la
vejiga vacía. Los pasos que debes seguir son los siguientes:
1. Pon el brazo izquierdo si eres diestro
y viceversa a la altura del corazón, apoyándolo
en una mesa o el brazo del sillón.
2. Coloca el manguito alrededor del brazo desnudo, entre el
hombro y el codo.
3. Coloca la campana del estetoscopio en donde flexionas el
codo, justo por debajo del manguito del esfigmomanómetro.
4. Bombea la pera con rapidez hasta que la presión
alcance 30 mm Hg más de la máxima esperada.
5. Desinfla el manguito lentamente, haciendo que la presión
disminuya 2 a 3 mm Hg por segundo. Escucha atentamente el
sonido del pulso a medida que cae la presión. Cuando
el latido se hace audible, anota la presión, que es
la tensión arterial máxima o sistólica.
Sigue desinflando. Cuando el latido deje de oírse,
anota de nuevo la presión, que es la tensión
arterial mínima o diastólica.
6. Repite el proceso al menos una vez más para comprobar
las lecturas.
Actualmente existen esfigmomanómetros
electrónicos, más caros pero más fáciles
de usar ya que no llevan estetoscopio. Un chip electrónico
hace la tarea de detectar el pulso, y un lector digital lee
la presión arterial. Debes seguir muy bien las instrucciones
ya que de una técnica correcta depende que obtengas
resultados precisos. Acércate a tu equipo de salud
para que te asesoren sobre la forma correcta de medir tu presión
arterial.
La frecuencia de monitoreo de tu presión
arterial depende de tus necesidades, pero si has cambiado
de medicamento últimamente, estás siguiendo
un programa para bajar de peso, apenas comenzaste un programa
de ejercicio o te sientes mal de repente es necesario que
realices las pruebas más seguido. Tu médico
es el más indicado para decirte las mejores horas del
día en las que debes medirte.
Es importante que recuerdes que la presión
puede bajar como consecuencia del tratamiento, ya sea por
los medicamentos, la dieta o el ejercicio, así que
si sientes los síntomas de la baja de presión
como cansancio, frío, mareo y sensación de desmayo
debes medir tu presión y platicar con tu médico
de inmediato.
Ahora bien, el hecho de que baje tu presión
no quiere decir que debas dejar de tomar tus medicinas o de
seguir tu dieta, así que por favor ten mucho cuidado.
Aunque te parezca un poco complicado,
realmente vale la pena hacerlo, lo único que necesitas
es conseguir tu esfigmomanómetro , rodearte de un buen
equipo de salud y, sobretodo, echarle muchas ganas, ya que
recuerda que la mayor parte del tratamiento depende de ti.
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